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Por Jacob Morales · 8 min de lectura

Altruista: qué es y cómo es una persona altruista

Altruista es la persona que procura el bien de otros aun cuando le cuesta algo. También se usa para describir un acto: una donación altruista, una labor altruista. En los dos casos hay alguien que da sin esperar que le devuelvan lo que dio. Lo que no siempre se cuenta es lo que esa persona recibe mientras tanto.

Qué significa altruista

Altruista significa que actúa en beneficio de los demás, incluso a costa de su propio tiempo, dinero o comodidad. Es el adjetivo que corresponde a altruismo. Se dice de una persona (“es muy altruista”) y de una acción (“un gesto altruista”).

La palabra viene del francés altruiste, formada a partir de autrui, “el otro”. La creó el filósofo Auguste Comte en el siglo XIX para nombrar lo contrario del egoísmo. Si quieres el concepto completo, su origen y lo que discute la psicología, está en la página principal. → Altruismo: qué es y por qué dar te hace más feliz que recibir

Qué es ser altruista

Ser altruista es ayudar a otros cuando hacerlo te cuesta y nadie te obliga. Las dos condiciones importan. Ayudar cuando no te cuesta nada es amable. Ayudar porque te obligan es cumplir. El altruismo empieza cuando eliges dar algo que podrías haberte quedado.

Conviene pensar en el altruismo más como algo que haces que como algo que eres. Nadie es altruista todo el tiempo. La misma persona que dona sangre cada seis meses puede pasar una semana entera pensando solo en sus problemas. Decir que alguien es altruista describe una tendencia: lo hace con más frecuencia que la mayoría.

Características de una persona altruista

Las características de una persona altruista que más aparecen en los estudios son estas:

El estudio más conocido sobre esto lo hicieron Samuel y Pearl Oliner. Entrevistaron a cientos de personas que arriesgaron la vida para esconder judíos durante la ocupación nazi en Europa, y las compararon con vecinos que no lo hicieron. La mayoría de los rescatadores eran gente común. Lo que los distinguía era un sentido de responsabilidad que llegaba más allá de su propio grupo, y una crianza en la que sus padres les explicaban las cosas en lugar de solo castigarlos (Oliner y Oliner, 1988).

Décadas después, la psicóloga Abigail Marsh estudió a personas que habían donado un riñón a un desconocido. En el escáner, su amígdala, una zona del cerebro ligada a reconocer el miedo, era algo más grande que la de otras personas y reaccionaba más ante caras asustadas (Marsh y colegas, 2014). Fue un grupo pequeño, y el hallazgo apunta a lo mismo que encontraron los Oliner: el altruista percibe el sufrimiento del otro con más claridad.

¿Se nace o se hace altruista?

Se nace con la capacidad de ser altruista, y el entorno decide cuánto se desarrolla. La evidencia apunta a las dos cosas.

En 2006, Felix Warneken y Michael Tomasello pusieron a niños de 18 meses frente a un adulto que dejaba caer un objeto o no podía abrir un armario con las manos ocupadas. Muchos niños se levantaban a ayudarlo sin que nadie se lo pidiera y sin recibir nada a cambio. Todavía casi no hablaban.

Dos años después, los mismos investigadores probaron algo más. A unos niños les daban un premio cada vez que ayudaban. Cuando dejaron de darles el premio, esos niños ayudaban menos que los que nunca lo habían recibido (Warneken y Tomasello, 2008). El premio había cambiado la razón para ayudar.

Ese segundo estudio dice mucho sobre cómo se enseña el altruismo. Obligar o premiar funciona mientras dura la obligación o el premio. Lo que se queda es lo que el niño siente cuando ayuda por su cuenta.

Qué es un donador altruista

Un donador altruista es quien dona sangre, plasma, médula u órganos de forma voluntaria, sin recibir pago y sin que la donación sea para un paciente conocido. Se distingue del donador de reposición, que dona para reponer la sangre que usó un familiar o amigo en el hospital.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que toda la sangre provenga de donadores voluntarios y no remunerados, porque suele ser más segura y más constante. En México y en buena parte de América Latina, todavía una parte importante de la sangre llega por reposición. Por eso los bancos de sangre hacen campañas para que la gente done sin esperar a que alguien cercano lo necesite.

Para donar sangre suelen pedir tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos y estar en buen estado de salud. Los requisitos exactos cambian según el país y el banco de sangre, así que conviene consultarlos antes de ir.

Labor y actividades altruistas

Una labor altruista es un trabajo que se hace en beneficio de otros sin cobrar por él. El voluntariado en un comedor, la donación de sangre, enseñar a leer a un adulto o acompañar a una persona mayor que vive sola son actividades altruistas. También lo son las pequeñas: escuchar a alguien que está mal, ayudar a un vecino con una mudanza, ceder tu turno a quien tiene más prisa.

Lo que convierte una actividad en altruista es la decisión de dar algo que te cuesta. Hay más ejemplos, de la vida cotidiana y de la historia, en otra página. → Ejemplos de altruismo

Cuando ser altruista te agota

Ser altruista agota cuando das sin cuidar de dónde sale lo que das. Hay personas que dan todo y sienten que no reciben nada, y con el tiempo terminan resentidas o enfermas.

El psicólogo Adam Grant estudió a quienes dan mucho en el trabajo. Encontró que estaban tanto entre los que peor les iba como entre los que mejor les iba. La diferencia estaba en cómo daban. Los que se agotaban ayudaban a todos, en todo momento, sin poner límites. A los que les iba bien daban mucho y también se ocupaban de sí mismos: elegían cuándo y a quién ayudar (Grant, 2013).

Si te reconoces en el primer grupo, pensar en ti forma parte de tu altruismo: te permite seguir dando. Y si el cansancio se volvió algo constante, que no se va con descanso, vale la pena hablarlo con un profesional de la salud.

Lo que gana el altruista

El altruista gana algo que suele tardar en notar: dar le hace bien a quien da. Cuando ayudas por tu cuenta, tu cerebro activa las mismas zonas de recompensa que se encienden cuando recibes algo (Harbaugh, Mayr y Burghart, 2007). Y en otro experimento, quienes gastaron dinero en otra persona terminaron el día más contentos que quienes lo gastaron en sí mismos (Dunn, Aknin y Norton, 2008).

Eso pone la palabra en otro lugar. Solemos pensar en el altruista como alguien que renuncia, que pone a los demás primero y se queda con menos. Visto desde dentro, la persona altruista recibe en el mismo momento en que da. Lo que a los demás les parece sacrificio, a ella muchas veces le parece lo más natural. → Hormona de la felicidad: cuál es y la forma de activarla que casi nadie usa

Por eso tiene sentido lo que encontraron Warneken y Tomasello: un premio externo desplaza al que ya estaba ahí. Al altruista el pago le dice poco, porque ya recibió. → Generosidad

Preguntas frecuentes

Sinónimos de altruista

Los sinónimos más usados de altruista son generoso, desprendido, solidario, filántropo y abnegado. Tienen matices: el filántropo suele dar a gran escala, el solidario se une a una causa compartida y el abnegado renuncia a algo propio.

¿Cuál es el antónimo de altruista?

El antónimo de altruista es egoísta: quien pone su propio interés por encima del de los demás. → Egoísta: qué es y cómo saber si lo eres

¿Altruista lleva tilde?

No, altruista no lleva tilde. Se pronuncia al-truis-ta, con la fuerza en la i, y como es una palabra llana que termina en vocal, la regla dice que no se acentúa. Lo mismo pasa con altruismo.

¿Cómo ser más altruista?

Para ser más altruista, empieza por notar a quien tienes cerca y lo que necesita. Funciona mejor fijarte en lo que sientes cuando ayudas por tu cuenta que obligarte a dar. Lo primero se repite solo.


Quizá ya conozcas a alguien altruista y pienses que tiene algo que a ti te falta. La próxima vez que lo veas ayudar, mira su cara. Lo que está recibiendo también está disponible para ti.


Jacob Morales estudió por qué elegimos lo que nos daña sabiendo lo que cuesta. En el camino encontró que dar es una de las pocas cosas que llenan sin pedir más. → Sobre mí

Fuentes